El mismo día que Paraguay eliminaba a Alemania del mundial de fútbol, cuatro gobiernos y tres organismos internacionales (el Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe o CAF, el Fondo Mundial para el Ambiente o GEF y la Unesco en Montevideo) se proponían bendecir los mercados verdes y azules de los países que atesoran uno de los principales recursos de agua subterránea del mundo: el Sistema Acuífero Guaraní (SAG). El mismo día del anunciado cierre del acuerdo entre un consorcio de empresas internacionales (HIF Global) y el gobierno uruguayo para el supuesto primer experimento a escala comercial de hidrógeno y metanol verde, a 80 kilómetros del evento.
Pero ese día, mientras que en América del Norte los estadios de fútbol estaban repletos de entusiastas espectadores, en la reunión sudamericana convocada por el “Proyecto de Porte Medio Acuífero Guaraní” el Aula Magna de una sede de la Universidad de la República, en el bajo Río Uruguay, no alcanzaba al 10% de sillas ocupadas. Pero ¿por qué tanta ausencia?.
Desde 2003 los países del Mercosur se propusieron cooperar para estudiar y monitorear un complejo sistema de acuíferos que comparten. Para ello, dando continuidad al trabajo del Banco Mundial y la OEA, (denunciado hace años por CEMIDA como expresiones de la “guerra” por el agua), se realiza una presentación de algunas supuestas “conquistas”.
HAY VARIOS PUNTOS QUE SE DEBEN ACLARAR, ASÍ NO VALE, LA TRANSPARENCIA Y LA VERDAD SON IMPRESCINDIBLES.



