El capitalismo del siglo XXI se reposiciona

El capitalismo del siglo xxi lanzo una guerra silenciosa, el terror de la pandemia y una nueva oligarquía se apresta a imponer un nuevo orden totalitario a nivel global

El programa del ex Presidente del Banco Central Europeo y actual Primer Ministro Italiano Mario Draghi. Un ejemplo elocuente del pensamiento dominante.

Hemos escrito diferentes artículos desde el comienzo de la Pandemia hasta hoy donde señalamos como se redibujaba, se reposicionaba el capitalismo del siglo XXI a partir de las nuevas tecnologías, del Covid 19 y como desde ya los países pasan a ser meras sucursales de los grandes oligarquías globales. Me refiero a Google, Facebook, etc. como también a laboratorios, bancos y fondos de inversión, organismos internacionales y sus cuadros políticos; sus tecnócratas, etc. (1)

Nada mejor que la admisión de quienes se aprestan a ser los conductores de las nuevas políticas globales. Uno de ellos, es sin lugar a dudas el nuevo Primer Ministro italiano Mario Draghi. Su programa político fue publicado en marzo del año 2020 en el “Financial Times” (2).

Pero vayamos por partes, que nos dice Wikipedia de Mario Draghi: “economista italiano, Presidente del Banco Central Europeo desde 2011 hasta 2019. Entre1985 y 1990 fue director ejecutivo del Banco Mundial, y entre enero del 2002 y enero de 2006 fue vicepresidente por Europa con cargo operativo, de Goldman Sachs, cuarto banco de inversión en el mundo”.

También ocupó el cargo de gobernador -presidente- de la Banca De Italia (3) del 2006 a octubre del 2011.

Hecha la presentación es interesante conocer el programa económico post Covid 19, para la Unión Europea. La población de la UE es de 450 millones de personas sin contar el Reino Unido. (4) históricamente un continente con fuerte presencia en el contexto mundial.

En la nota en el Financial Times, Draghi habla de cómo los Estados europeos deben enfrentar la crisis post Pandemia. Sostiene que “el Coronavirus es una tragedia humana de proporciones bíblicas”…”las acciones sanitarias tienen inevitables costos económicos”…las empresas deben enfrentar las caídas de sus ganancias, muchas se redimensionan o despiden a sus trabajadores, es inevitable una recesión:” “…la perdida de la ganancias del sector privado deben ser absorbidas total o en parte por los presupuestos públicos”…”la deuda publica será más elevada, siendo una característica permanente de nuestras economías…”  Posteriormente compara esta situación con una guerra y nos dice que “las guerras han sido financiadas por la deuda pública”.

Sostuvimos que esta “guerra del miedo” y la implementación de nuevos actores sociales traían aparejados una oligarquía que reacomodaba a nivel global las economías de los países, los cuales dejan de tener independencia como nación para aceptar un nuevo orden mundial dirigido por los tecnócratas de turno que imponen las políticas económicas, sociales y militares a partir de los organismos internacionales. 

Esta nueva situación mundial global permite la salvación de la empresa privada (nos referimos a las grandes) las cuales serán subvencionadas por las deudas públicas de los estados -cada vez menos soberanos- para la “reconstrucción” del nuevo sistema capitalista. El estado pagará a la empresa privada con los recortes presupuestales, de servicios etc. y serán los trabajadores, desocupados, niños y viejos, excluidos de todo tipo y color quienes verán así afectados sus ingresos.

De diferentes maneras, Draghi, insiste que “sirve una solución global” para poder cubrir los gastos que genera la crisis. Prosigue y asevera, “Los países europeos tiene estructuras financieras e industriales diferentes”…“todo debe ser hecho rápidamente”… “Los bancos pueden y deben crear dinero instantáneamente permitiendo deudas o abriendo líneas de crédito”

“Por lo tanto los bancos deben comenzar rápidamente a prestar dinero a costo cero a las empresas dispuestas a salvar los lugares de trabajo, siendo así y de esta manera un vehículo de las políticas públicas. El capital que necesitan debe ser financiado por los gobiernos bajo la forma de garantías estatales sobre cualquier concesión de línea de crédito y de préstamos”.  

Unos párrafos más adelante Draghi es aún más preciso y sostiene sin ningún pudor “…el costo de estas garantías no debe estar basado en el riesgo del crédito de la empresa que se beneficia, sino que debería ser igual a cero independientemente del costo del país que lo emite”.

“La deuda publica aumentará, pero la alternativa es la destrucción permanente de la capacidad productiva y por lo tanto de la base fiscal y sería más dañosa para la economía, en última instancia, para la credibilidad de los gobiernos”.

Para concluir, Draghi llama a los europeos y no solo a ellos “…ante lo impredecible de las circunstancias es necesario un cambio de mentalidad, similar al que se llevó adelante en tiempos de guerra. La crisis que estamos enfrentando no es cíclica, la pérdida de ganancias no es culpa de nadie, ni de aquellos que la están sufriendo. Dudar ahora puede tener consecuencias irreversibles; nos sirva como advertencia la memoria de los europeos de los años veinte”.

Es evidente que quien así habla no solo es un hombre de poder en el continente europeo, su currículo no deja dudas de la importancia que reviste ante los organismos internacionales, países y empresas privadas.

Es actualmente elegido casi por unanimidad a conducir un importante país de Europa. Esta guerra, como el mismo la define pone a todos en la obligación de reconvertirse, pero sobre todo a la base productiva de las mayores economías.

La salida que los oligarcas pretenden y auspician es siempre la misma, los estados o lo que van quedando de ellos deben pagar las crisis del capital y para ello es necesario endeudar a las clases bajas.

La pregunta simple es o debería ser: ¿cuáles son los partidos, académicos, intelectuales que están dispuestos a rebelarse ante esta masacre social? El silencio es casi total. Han aplicado una política de guerra para reformular, el capitalismo a escala global, los costos serán enormes sobre todo para las masas de trabajadores y excluidos en los 5 continentes.

Por otro lado y con una visión diferente la también economista y presidenta del BCE, Sra. Lagarde recientemente ha declarado (AFP) “…la condonación Covid 19 de la deuda es inconcebible…” para luego aclarar “Si la energía gastada en reclamar por la anulación de la deuda por el BCE se consagrara a un debate sobre el uso de esta deuda, ¡sería mucho más útil! ¿A qué se destinará el gasto público? ¿En qué sectores con fututo invertir? ¡Ése es el asunto esencial hoy!”.

Los planteos de Draghi o de Lagarde y aun aquellos que hace pocos días formulara la nueva presidenta de la Reserva Federal, la también economista Janet Yellen no nos son ajenos, a nosotros latinoamericanos. Similares por no decir idénticas políticas económicas y sociales, nos esperan por estos lugares, nada de lo sucede en el mundo nos puede ser ajeno. Debiera ser la hora al menos de pensar a partir de los hechos en esta nueva realidad ya impuesta y en la forma de enfrentar los nuevos desafíos que impone el reposicionamiento de un capitalismo globalizado y totalitario.

La palabra por lo tanto debería llegar desde el movimiento social, sindical y político, académico y periodístico para replantear un nuevo modelo que supere esta fase que carece de igualdad, solidaridad y justicia.

Notas:

  1. “La esencia del capitalismo no ha cambiado”. “Imperio Digital Global”. “Apuntes sobre el Comercio digital global y la democracia”. publicados en Comcosur año 2020.
  2. Publicado 02/02/2021 Version Italiana  www.ilfattoquotidiano.it
  3.  La Banca Central de Italia corresponde al Banco Central, si bien es de capitales privados como la Reserva federal de Usa y tantas otras.
  4. La tercera población después de China e India del mundo.
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